LA ESTATURA NO ES PROBLEMA
El pequeño Rodrigo Moraga destaca en la conducción del equipo cadete de la Universidad de Concepción.
Con el bote seguro, explosión en la salida y una clara visión de juego, Rodrigo Moraga suple su baja estatura para convertirse en una pieza clave de su quinteto: el equipo cadete de la Universidad de Concepción. De la mano de su habilidad, el Campanil arrasó en las dos primeras fechas del Campeonato Regional de la categoría.
El pequeño base auricielo tiene 16 años y estudia en el Colegio Sagrados Corazones. Aunque juega básquetbol desde la infancia, recién este año encontró protagonismo en el recién formado equipo del Campanil.
“Soy conductor y me encanta jugar. Este conjunto anda muy bien y puede llegar alto”, señaló Moraga, después de convertir 15 puntos en la última victoria de su elenco por 88-33 frente a su similar de Lord Cochrane.
CON LOS GRANDES
A pesar de su edad, Rodrigo ya estuvo presente en convocatorias del primer equipo del Campanil, sin ver todavía minutos en cancha. La última vez fue en el amistoso frente a la selección nacional, disputado la semana pasada en la Casa del Deporte.
“Lo mejor es que se gana mucha experiencia, porque se comparte con los mejores jugadores del país”, añadió el dueño de la camiseta “10” del Campanil, la misma del también pequeño Evandro Arteaga, aunque Rodrigo admitió que se identifica más con el juego de Eduardo Marechal.
POR ENCIMA
El Campeonato Regional Cadetes “Copa Masvida” comenzó hace un par de semanas con una buena racha para el Campanil, dirigido por Maximiliano Brandau. En dos partidos suma igual números de victorias, lo que le permite ocupar el tercer lugar del Grupo B, con dos encuentros menos que los líderes Asociación Chillán y Lord Cochrane. En la próxima fecha enfrentará precisamente a los chillanejos, a las 14.00 horas del domingo, como preliminar del duelo Dimayor en la Casa del Deporte.
Por Érico Soto
Fuente: Diario Crónica